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jueves, 20 de septiembre de 2012

¡Alto! ¡Detengan el fonógrafo, el disco está rayado!


Nuevamente otro ex, esta vez jesuita y “teólogo”, de esos que van amontonando años y que quieren que se ordene a las mujeres, que se acabe el celibato, que se utilicen preservativos, que se destrone al Papa, etc. etc. etc., un hombre varias veces censurado por la Santa Sede por sus posturas contrarias al magisterio, tiene entrada en un blog de ISAMIS. Se llama José María Castillo y lo citan en un artículo firmado por un tal Raúl Lugo, de quien nos preguntamos si no será un vástago del otro célebre ex llamado Fernando Lugo que tiene varios hijos, unos reconocidos y otros no.

No vamos a citar o refutar lo que nos dice ese largo artículo, pues las cualidades del autor de referencia ya nos hablan de lo que pueda decir… que no es nada nuevo: Es el eterno y omnipresente tema del concilio, de un concilio que no se dio como esperaban y que lo maquillan a su conveniencia.

El artículo cita un trecho de la encíclica “Vehementer noster” de San Pío X que crispa y choca a ISAMIS: «En la sola jerarquía reside el derecho y la autoridad necesaria para promover y dirigir a todos los miembros de la iglesia hacia el bien común. En cuanto a la multitud (los laicos) no tiene otro derecho que el de dejarse conducir dócilmente y seguir a sus pastores». Linda y grave sentencia que entusiasma a los católicos.

Lo cierto es que así como el diablo huye del agua bendita y no quiere obedecer ni servir, así esta gente reacciona ante el magisterio de un pontífice que, además, es santo canonizado. Es un santo católico, no un santo como el Che Guevara o no sabemos qué otro mártir controvertido… O de otros supuestos santos que canonizan en vida como sus “teólogos” Hans Kung, Leonardo Boff o Raúl Lugo (?)

Pero sus iras no solo van contra el concilio que no se dio; también -como lo afirma el artículo en cuestión- contra el papado, la estructura de la Iglesia y el Código de derecho Canónico vigente. No queda títere con cabeza. Aunque les faltó citar en su diatriba al Opus Dei, a los Legionarios del Evangelio y a los carismáticos de Sor Genoveva.


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