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sábado, 16 de marzo de 2013

¿Leer o releer?


(Efe) El pontífice agradeció a los medios de comunicación todo su trabajo en estos días y después explicó a los presentes porqué eligió el nombre de Francisco, en referencia al santo de Asís.

«Durante mi elección tenía junto a mí al arzobispo emérito de Sao Paulo, el cardenal Claudio Hummes, un gran amigo, que cuando el asunto se empezaba a poner peligroso, me confortaba», explicó.
Después, agregó, «cuando los votos llegaron a los dos tercios y los cardenales aplaudieron, él me abrazo y me besó y me dijo: 'no te olvides de los pobres'».

El papa argentino explicó que esa palabra (pobres) le entró en la mente y entonces pensó en San Francisco De Asís y luego también en las guerras y no tuvo duda que elegiría el nombre de este santo de la pobreza, de la paz y de la defensa de la Creación.

El pontífice también relató entre risas algunas anécdotas del cónclave al explicar que algunos de los cardenales le pidieron que se llamase Adriano, en honor de Adriano VI, conocido como el «reformista», o incluso le propusieron el nombre de Clemente XV para «vengarse» de Clemente XIV que suprimió la orden de los jesuitas.

Antes de explicar la elección de su nombre, el Papa agradeció a toda la prensa su trabajo y afirmó la dificultad de informar sobre los eventos de la Iglesia ya «que no son una categoría mundana y por ello no son fáciles de comunicar a un público vasto y heterogéneo».

«La iglesia no tiene una naturaleza política sino espiritual» es el pueblo de Dios y que «camina hacia el encuentro con Jesucristo y solo en esta perspectiva se puede saber lo que hace la Iglesia Católica», agregó.
Francisco añadió que la comunicación tiene que estar basada en la búsqueda de «la verdad, la bondad y la belleza» al igual que hace la Iglesia.

El pontífice tras saludar a una delegación de periodistas impartió la bendición a los presentes y lo hizo en español.

«Muchos de ustedes no pertenecen a la Iglesia Católica y otros no son creyentes pero respetando la conciencia de cada uno, os doy mi bendición sabiendo que cada uno de vosotros es hijo de Dios. ¡Qué Dios os bendiga!».


Hay que “leer” este mensaje del papa Francisco, sencillamente, con mirada y oídos limpios.
Leer y no releer, o redescubrir, o rescatar, o interpretar, o asumir responsablemente, o enfrentar creativamente, o dinamizar el contenido, o recuperar, o re-significar, o autocriticar… etc., términos que utilizan en Isamis para volcar el magisterio a su antojo, ideología y accionar.

He aquí tres grandes afirmaciones para meditar, rezar y trabajar:

¡Cómo me gustaría una Iglesia pobre y para los pobres!

La Iglesia no tiene una naturaleza política sino espiritual

La comunicación tiene que estar basada en la búsqueda de «la verdad, la bondad y la belleza»



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