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martes, 11 de diciembre de 2012

La contribución de la Iglesia en América pasa por la comunión entre los obispos.

En diálogo con el cardenal Marc Ouellet, presidente de la Comisión Pontificia para América Latina
Por José Antonio Varela Vidal

CIUDAD DEL VATICANO, martes 11 diciembre 2012 (ZENIT.org).- Hoy prosigue en esta ciudad el seminario internacional Ecclesia in America, que ha reunido a participantes de todo el continente, a fin de reflexionar sobre los quince años de la Asamblea Especial del Sínodo de los Obispos para América.

A fin de conocer la importancia que se le da hoy a esta iniciativa profética del beato Juan Pablo II, de la que brotó la exhortación apostólica postsinodal Ecclesia in America, ZENIT dialogó con el cardenal Marc Ouellet PSS, presidente de la Comisión Pontificia para América Latina, feliz organizadora de este evento que se clausura mañana en la solemnidad de Nuestra Señora de Guadalupe.

Han pasado quince años desde el Sínodo de América. ¿Cómo ve la integración de la Iglesia en el continente?
--Cardenal Ouellet: El Sínodo sobre América es en sí mismo un mensaje de unidad, de comunión y de solidaridad, que se va realizando en la Nueva Evangelización. Eso nos vuelve a colocar en el corazón del evangelio, donde Cristo dice que por este amor que se tengan unos a otros, el mundo descubrirá quién soy, y que el Padre me ha enviado.

¿Cómo evalúa el desarrollo del evento de estos días?
--Cardenal Ouellet: El sentido de nuestra iniciativa es volver a conectar con esta intuición del papa Juan Pablo II, en el sentido de que así existan entre el norte y el sur, problemáticas complejas de tipo social, político y también de inmigración, el modo en que la Iglesia puede dar una contribución valiosa es a través de la comunión eclesial, de la colaboración de los obispos, entre los religiosos y con un laicado muy comprometido.

Se habló aquí del rol de la familia en este contexto…
--Cardenal Ouellet: La familia, fundada sobre el matrimonio sacramental, es la clave para el futuro de la evangelización; también hay la conciencia de que la Madre de Dios es la protectora de la familia humana y de la familia doméstica, lo cual es la clave para el futuro de la evangelización no solo en América, sino en el mundo entero.

También ha sido destacada la inculturación del evangelio a través de la Virgen de Guadalupe. ¿Cuál es el núcleo de esta idea?
--Cardenal Ouellet: Nuestra Señora de Guadalupe es la figura del evangelio inculturado. Es decir, de un evangelio que ha penetrado la cultura. Ella se presentó en el Tepeyac bajo el aspecto mestizo y así captaron a un Dios que era próximo, no lejano. Y no solamente en cuanto al rostro, sino también el nombre de María, que es de procedencia judía, y el de Guadalupe, que es árabe. Otro mensaje concreto que nos trajo fue que no se necesitaba de sacrificios humanos para Dios, sino que es Dios el que sacrifica a su Hijo, y eso fue de una potencia extraordinaria. Porque como aquí se ha dicho, ella llevaba en sus entrañas el kerigma y lo fue comunicando con mucha dulzura y ternura.

Y en la cultura contemporánea, ¿cómo se debe sembrar el evangelio?
--Cardenal Ouellet: Se debe hacer en las relaciones humanas fundamentales, en las familiares, es allí donde hay que llevar la esperanza, la fidelidad, la perseverancia y un espíritu de sacrificio. Asimismo, decir que debemos superar el egoísmo, y tener un amor que no es solamente superficial, sino que está enraizado en la caridad de Cristo. Entonces si se lleva a la célula fundamental de la sociedad un amor así, que cura, que solidifica las relaciones humanas, estamos reconstruyendo la sociedad y estamos evangelizando, estaremos construyendo la civilización del amor.

¿Y qué hacer desde la cultura de los medios de comunicación social?
--Cardenal Ouellet: La comunicación hace parte de la evolución de los medios, donde se da una cultura. Pero no es allí donde la Iglesia puede ser más eficaz, sino que la Iglesia debe cuidar el contenido de la comunicación. Porque la creatividad para multiplicar los medios ya está, pero donde la Iglesia puede aportar una contribución extraordinaria es en la creatividad para cuidar los contenidos de la comunicación.

ZENIT cumple 15 años de fundación. ¿Podría enviar un mensaje a nuestros lectores?
--Cardenal Ouellet: ¡Ustedes comenzaron entonces con el Sínodo para América! ZENIT siempre lleva la palabra del santo padre. Y una clave de la unidad de la Iglesia es el sucesor de Pedro, el amor al sucesor de Pedro, la obediencia a su enseñanza... Y creo que esta proximidad que ustedes viven con el santo padre es un precioso servicio a toda la Iglesia.

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