Hace ya cinco
años atrás, Ediciones Abya-Yala de
Quito publicó un librito de poco más de 100 páginas lleno de veneno con un
título enorme (como en los libros del siglo XVIII): “Contribución de las mujeres a la Iglesia de
Sucumbíos, Un estudio con ojos de mujer (con el conflicto coyuntural de
Sucumbíos)”.
Tremendo título para cien páginas insustanciales…
La autora,
Ximena Salas J. se autodenomina “Misionera laica”, como si hubiese “misioneras
clérigas”. Todo indica que Ximena no lleva Vida
Consagrada, o sea, que no es monja. Dice su presentación que escribe “con
perspectiva feminista”. Eso significa que está consagrada a una causa
ideológica, pero no a la Iglesia con la consagración clásica de votos
temporales o perpetuos. Laicos/as con ambiciones clericales…
Esta obra
está “fundamentada” en supuestos testimonios que son anónimos.









