No necesitamos reinventar la
rueda.
La familia es la solución a la
pobreza
En su más
reciente intervención, el Observador Permanente de la Santa Sede ante las
Naciones Unidas en Nueva York, Estados Unidos, Mons. Francis Chullikatt,
recordó que los principios defendidos permanentemente por la Iglesia pueden
orientar las políticas internacionales y aportar soluciones simples y efectivas
a problemas complejos. Pidió incluir la promoción de la familia como la forma
natural y fundamental para lograr el desarrollo de la sociedad.
05/04/14
(Gaudium Press) Esta perspectiva,
innegablemente demostrada en la práctica y el sentido común, enfrenta la
«obstinación» de los gobiernos que aún no reconocen «el papel obvio de la
familia en la erradicación de la pobreza». Por este motivo, faltan medidas que
«aborden sus causas con políticas
sensibles a las familias que apoyen la estabilidad de la más fundamental de las
instituciones sociales», denunció Mons. Chullikatt. Dicha actitud es
«altamente irresponsable y finalmente contraproducente de parte de los
gobiernos».



