Páginas

lunes, 23 de marzo de 2015

La tribuna de PPP en El Telégrafo sigue dispensando disparates a los lectores. ¿”Ecuador disperso y dividido”?

Volvemos a nuestro blanco preferido (y detestado), PPP.

Los acontecimientos se suceden tan rápido que es difícil relacionarles los unos a los otros”; precisamente la sucesión rápida deja ver mucho más claro la relación causa efecto por la proximidad en el tiempo. Además, no necesariamente hay que relacionar los acontecimientos metiéndolos en una camisa de fuerza, con criterios prejuzgados y a prioris ideológicos… ¿Qué relación tiene el reciente eclipse de sol con los continuos crímenes del ejército islámico …que parecen no interesar nada a PPP? Sencillamente ninguna.

Se nos dice que ya no vale la diferencia ‘izquierda-derecha’: es cierto que varios de izquierda son muy de derecha, pero la derecha queda bien de derecha”. ¡Qué gracioso! La derecha queda bien de derecha… y la izquierda ¿no queda bien de izquierda? La diferencia “izquierda derecha”  no solo perdura sino que se radicaliza en la mente incoherente de PPP que no consigue disfrazar su izquierdismo a ultranza, propio de un bolchevique.

La corrupción carcome a los más definidos como Petrobras. Cada gobernante nos propone la solución de los problemas. “Lo mejor está por venir”, nos dicen los de siempre”. Petrobras no es más que la punta de un iceberg. Los más variados gobiernos latinoamericanos, todos o casi todos, están podridos de corrupción. “Lo mejor está por venir” es lo que nos dice todos los días Nicolás Maduro en sus discursos interminables. La corrupción no es solo financiera, es moral e ideológica y “apesta”, dijo el papa Francisco en Nápoles. Ese olor apestoso sale de su artículo…

En la Iglesia católica la renuncia del papa Benedicto evitó el colapso de una institución que no soportaba más los escándalos pedófilos y financieros”. ¡“colapso de una institución”!, como si la Iglesia santa e inmortal pudiese colapsar y como si fuese una institución más, como la FMS o las CEBs del gusto de PPP. ¡Y esto en la pluma de un “sacerdote” dicho católico, de un sacerdote colapsado y de una moral no muy cristalina… El irrespeto y la desfachatez con que habla después de la Iglesia, del Espíritu Santo, de los Cardenales y del Papa merecen de los católicos ecuatorianos unidos (y no “dispersos y divididos”, como pregona PPP) la más total repulsa. Y más, viniendo de alguien que no es ecuatoriano ni católico.

Poco se siente en las diócesis el efecto de sus orientaciones (del Papa Francisco)”. ¿Pero qué sabe éste comuno-columnista de lo que sucede en las diócesis del orbe? ¿Piensa que el Obispo de Roma es un agitador que va a dinamitar la Iglesia, como lo viene haciendo él (PPP) y sus ex correligionarios carmelitas y diocesanos de Sucumbíos? ¿Aplicar el concilio Vaticano II es acaso destruir una Iglesia y hacer otra? Cuidado: “Olor a oveja” no es olor a pólvora ni a sangre. Y hay que decir que si el olor llega a ser muy fuerte y hasta desagradable, pide que se lo trate con el perfume del arrepentimiento, del perdón y de la conversión…  En suma, “el buen olor de Jesucristo” (2 Cor. 2, 15)… que por lo visto PPP no soporta.

Me atrevo a presentar una sola propuesta, tanto para lo socio-político-económico como para lo religioso-eclesial: la opción por los pobres”. Suprema estupidez que no es ninguna originalidad ni novedad, ya que está en el magisterio de la Iglesia desde siempre, y más especialmente en las enseñanzas de San Juan Pablo II. ¡PPP imagina que descubrió la redondez de la tierra, como Colón!

Las cosas cambiarán cuando, por una parte, los pobres tomarán conciencia de que son ellos quienes tienen que organizar el compartir (económico), la participación (política) y la expresión (cultural) sin que otros repartan para ellos, decidan por ellos y hablen en nombre de ellos. Todavía falta mucho que caminar, pero si nos metemos en este camino estaremos más cerca de lograr esta civilización de la solidaridad…”. Este es, precisamente, un enunciado de la fracasada utopía de isamis que bien conocimos…

PPP: el Ecuador está mucho más unido de lo que usted piensa, y eso, a pesar del trabajo demoledor que usted realiza. “El que no junta conmigo, desparrama” (Lc. 11, 23) Desparramar, desunir y dividir es lo que hace PPP vomitando sus ideologías trasnochadas desde cierta prensa corrupta.



No hay comentarios:

Publicar un comentario